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De las diversas estructuras arquitectónicas que el visitante puede admirar en su recorrido por la ciudad sobresale el importante conjunto de mosaicos conservados. Los mosaicos han ido apareciendo en distintas y a veces alejadas campañas de excavación. A Blas Taracena corresponde el descubrimiento de los de la Casa nº 1 en los años 1932 y 1935. Posteriormente, Pedro de Palol se hace cargo de la dirección de las excavaciones, desde 1958 a 1995 en cuyo transcurso se producen el resto de los hallazgos, entre otros, en 1974 se descubrían los de la Casa nº 3 y a finales de los setenta los de las termas los Arcos I, el más reciente por ahora se localiza en 1991 en la Casa Triangular. La colección se compone de una buena muestra representativa de las técnicas, estilos y repertorios de moda en el Imperio romano entre los s.II y IV d.C. Predominan los mosaicos de teselas polícromos, así como las composiciones geométricas, y motivos vegetales. Son piezas que decoran las estancias más nobles de los edificios ya sean públicos como las termas los Arcos I o privados como las Casas 1 y 3. Su presencia es fiel testimonio de la vida, riqueza y prestigio de la sociedad cluniense, así como su gusto y la cultura que prevaleció en diversos momentos de su historia. En su amplia mayorÍa se encuentran en su lugar de procedencia tras haber sido levantados y restaurados según los procedimientos propios de la época de su aparición. Esta circunstancia y el paso del tiempo, con el duro clima de la Meseta castellana, quizá ayuden a entender el deterioro de algunos ejemplares necesitados de una segunda restauración. GENERALIDADESEl arte del mosaico los romanos lo habían heredado de los griegos y supieron crear un estilo propio. A lo largo de los primeros siglos del Imperio se impuso el blanco y negro no sólo en Italia sino también en las provincias, este aparente monopolio de la moda ejercida desde los talleres itálicos se vio contestado y superado desde el s. II por la incorporación progresiva del color, que anunciaba el estadio creativo y autónomo de tantos otros talleres en las ciudades occidentales. Los mosaicos eran obras de encargo y su realización suponía el trabajo directo de un equipo de artesanos (mosaistas o musivarios) desplazados al lugar requerido donde se ocupaban durante varias jornadas de todo el proceso de elaboración. Llevaban consigo álbunes con los modelos a elegir por la clientela. La coincidencia de motivos y composiciones elegidos para mosaicos de localidades distintas, pero relativamente proximas favorece la interpretación de que sean fruto de un mismo taller ambulante. Un pavimento de mosaico no es un elemento aislado en el tiempo ni en el espacio, eso quiere decir, que aunque formó parte de la historia de una casa y pudo perdurar en su sentido y función varias generaciones, hubo un antes y un después de su existencia. Por encima y por debajo de los mosaicos se suceden capas de tierra, que pueden contener restos de construcciones y objetos de la vida cotidiana, estas capas son los estratos que representan una acción en el tiempo, los que se superponen al mosaico son de época posterior y los que se suceden por debajo más antiguos. El hallazgo de materiales tan significativos como cerámica o monedas, asociados a la estratigrafía, puede aportar una referencia cronológica, de anterioridad o posterioridad determinante para fechar el mosaico en cuestión. El problema se presenta cuando la excavación, no produce materiales significativos que permitan datar el mosaico con precisión, entonces se recurre al método de compararlo con otros y encuadrarlo por su repertorio y estilo dentro de la tendencia general de una época. TERMAS LOS ARCOS IMosaico de la venera con águilaSituado en el umbral que comunica la palestra oeste con el apoditerio, tapiz de forma semicircular polícromo compuesto por segmentos rectos en disposición radial que forman una venera o concha, en cuyo centro figura una águila.
Mosaico del Apoditerio oesteDos tapices rectangulares estrechos se adosan a uno central formado por damero, en amarillo y negro el que se impone un cuadriculado oblicuo de bandas de los mismos colores, falta todo el extremo occidental. CASA Nº 1, casa TARACENAMosaico de hexágonos adyacentes o nido de abejaCorresponde al pasillo más oriental y largo de la casa, incompleto por el un extremo. Mosaico de LosangesCubre el primer sector del pasillo, la bicromia incrementada con los colores amarillo-ocre y tierra siena natural. Composición de estrellas de ocho losanges que forman cuadrados grandes rectos y pequeños sobre la punta. Mosaico con cuadriculado de bandasRodeado por una línea de semicírculos en rojo sobre blanco, en las bandas línea de romboides y cuadrados sobre la punta en negro. Mosaico de casetones de floresCompuesto por dos tapices yuxtapuestos, uno un tapiz rectangular de servicio, serie múltiple de cuatro rectángulos y de cuatro cuadrados en torno a un cuadrado de fondo negro, sobre el que se inserta uno menor en rojo y blanco. El tapiz central cuadrado de variada policromia, compuesto por estrellas de ocho losanges que determinan grandes cuadrados derechos y pequeños sobre la punta, los cuadrados grandes adornados por una serie rica de motivos geométricos y florales.
Mosaico de las conchas o de esquema a compásCorresponden a una habitación en exedra, la más septentrional de las halladas con mosaico. El ejemplar se exhibe en el Museo Arqueológico de Madrid, son dos tapices, una gran exedra cubierta por concha de radios en blanco y negro y un tapiz cuadrado polícromo compuesto por círculo central donde domina una estrella de losanges, semicírculos en los lados y cuartos de circulo en los ángulos. Alrededor cintas de roleos de acanto.
CASA Nº 3Mosaico de las CráterasHabitación al SO de la casa, composición centrada, dentro del cuadrado rodeada por trenzas en cuyas esquinas se ubican cráteras semiesféricas doradas. En el gran circulo se encadenan ocho menores con esbeltas cráteras campaniformes alternativamente en amarillo y gris. Falta el motivo central.
CASA TRIANGULARMosaico de las palomasPequeño tapiz en forma de U, bícromo, que encuadra un pequeño pedestal de obra, adosado al paramento interno de la pared oriental de la casa. A los pies de una crátera agallonada con asas en S figuran dos palomas, en los bordes brotan roleos de ramas de viña. Se conserva en su cimentación original.
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Adaptado del texto de R. Navarro (Equipo científico de Clunia)